Fue 0 a 0 en el estadio Monumental, donde el "Canalla" sumó su primer punto en el torneo. Fueron sólo insinuaciones para los de Astrada, que en el balance final se vieron superados por un rival inferior
En el estadio Monumental, River igualó 0 a 0 con Rosario Central por la tercera fecha del Clausura 2010.
El balance de la producción del equipo local, reflejado en el resultado, fue un símbolo de lo que en definitiva es capaz el conjunto "millonario": soportar en su cancha un equipo indoloro para la mayoría, pero preocupante para un grupo que no termina de saber qué busca dentro de un campo de juego.
River creó situaciones, mayormente en el primer tiempo, pero la sensación que invadía el aire era que la pelota podía estar a centímetros de la línea de anotación, pero el gol, concretamente, estaba muy lejos, tanto que nunca llegó.
La ineficacia frente al gol de Rogelio Funes Mori, mejor pivoteador que nueve de área, la inseguridad de la última línea -rotativa, por cierto- de los de Astrada, y la vía libre del mediocampo hacen de las aspiraciones una quimera que ni un sueño de verano impedía ver.
Si hasta el regreso al equipo de Marcelo Daniel Gallardo pasó desapercibido, porque la falla no es de un jugador, es del equipo entero.
Central hizo su juego: esperó, corrió cuando encontró la pelota y puso contra las cuerdas a un rival que sigue siendo grande porque el que crece no se achica en contextura, pero que se sabe débil.
El "Canalla" también falló en los últimos pasos de la cancha, pero se llevó del estadio Monumental su primer punto del torneo, que pudo ser victoria, de no ser porque en el área no tiene ni para mentir, como en el truco.
River debía sumar su segundo triunfo en el torneo, porque jugaba en su cancha, porque enfrtentaba al Central hundido en la Promoción y porque el rango de pérdida de puntos es cada vez más angosto.