El puesto que se le ofreció a Bianchi es un viejo anhelo del club desde inició su gestión Mauricio Macri. Lo más parecido que tuvo en estos años fue el cargo que ocupó Diego Maradona en los primeros meses que estuvo Alfio Basile como técnico de Boca. Es más, fue el mismo Maradona el que acercó el nombre de Basile y descartó, en ese momento, a Julio Cesar Falcioni. También Maradona había llamado a Marcelo Bielsa, pero nunca se llegaron a reunir.
En este caso, Bianchi no tendrá que salir a buscar un técnico; ya que Bianchi ve con muy buenos ojos la continuidad de Ischia (su ayudante en su primera etapa de Boca) como técnico del plantel de primera.
Entonces, en sus primeras acciones en el cargo, la tarea de Bianchi será la de coordinar el fútbol profesional de Boca Juniors; además de elegir las contrataciones del club. También será el encargado de ser el nexo entre los jugadores y el técnico con la dirigencia del club. Algo parecido a la posición que actualmente estaba ocupando Julio Santella, quien justamente fue el preparador físico de Boca mientras Bianchi fue técnico del equipo.
El puesto de manager no es muy común en el fútbol argentino. Como caso más resonante se puede nombrar el actual cargo de Carlos Bilardo en la selección nacional, que es el mismo que ocupó José Pekerman mientras Bielsa fue técnico. Pero no serían un cargo exactamente igual porque una selección no es lo mismo que un club.
La realidad indica que Ischia seguirá siendo el técnico de Boca y Bianchi será manager. Ahora bien, la pregunta se formula sola: ¿qué pasaría si en el próximo semestre Boca tiene una seguidilla de malos resultados? Sin dudas la llegada de Carlos Bianchi aportará mucho al primer plantel de Boca Juniors, pero también agregará una presión extra a lo que significa estar en el club.